“La línea que separa los mercados es cada vez más difusa”

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El presidente de CERAC, Arles Martín Mariano realiza una evaluación del mercado repuestero y de los desafíos del sector para poder aprovechar lo que considera una segura expansión de la demanda, producto de la mayor cantidad de vehículos en las calles. También destaca la mayor participación de las nuevas generaciones repuesteras con sus errores, sus aciertos y su forma de actuar porque, dice, “estamos a un mundo dinámico”.

–Usted pertenece a la nueva generación repuestera aunque ya cuenta con una larga experiencia. ¿Cómo es su forma de ver al sector?

–Es un rubro donde siempre convivimos mayoristas y minoristas, pero en la actualidad la línea de uno y otro grupo comienza a desdibujarse. Por una cuestión del mercado físico pero también por la influencia del comercio electrónico. En ese escenario, como siempre ocurre en los mercados competitivos como este, habrá ganadores y gente que reducirá su presencia. Esa línea que separa los mercados es cada vez más difusa y ese es precisamente el desafío sectorial e institucional.

–¿El mayor reactivo a este nuevo panorama es el comercio electrónico?

–No se si el mayor, pero sí es un desafío importante. Después, existen otros inconvenientes como la venta ilegal, cuyo combate está a cargo de la policía de la Provincial a la cual en los últimos meses se ha sumado con mayor decisión el Ministerio de Seguridad de la Nación. El principal marketplace del país ya está dando de baja repuestos. Pero el núcleo de la nueva realidad es el otro.

–¿Para usted vamos a un mercado repuestero más grande o más chico?

–Indudablemente que será mucho más grande. En 2017 se vendieron casi un millón de autos, cifra que se suma a las buenas ventas de los años anteriores. No es descabellado que este 2018 se supere ese millón de unidades. En el mediano plazo todos esos vehículos demandarán reemplazos de piezas. Es decir, demanda habrá, la cuestión es saber si el sector tradicional podrá aprovecharla. Algunos piensan que sí y otros que no tanto.

–Pero también existen quienes creen que los vehículos ya no demandan tantos repuestos y que hay cambios en las decisiones del cliente.

–Mientras haya volumen, va a haber demanda. Es tal la cantidad de automóviles en circulación con relación a la infraestructura vial disponible que también crece el número de colisiones y con ello la consiguiente repercusión en repuestos. Yo pienso que va a haber expansión de demanda y no le tengo miedo al pos venta de las terminales automotrices. Espacio para el repuestero existirá por muchos años más, el punto es cómo se reorganiza el mercado.

–¿Se va a un mercado multimarca o de especialización?

–Puedo estar equivocado, pero me parece que lo segundo. El consumidor busca resolver todo en un solo lugar. La especialización es el camino porque de otra forma es imposible sostener la actividad ya que en un mismo modelo hay muchos repuestos diferentes según sus versiones.

–¿Los costos operativos cómo evolucionaron este año?

–Se da que la inflación del sector está 10 puntos por debajo del Índice de Precios al Consumidor, pero los costos sí subieron a tono con ese índice. Lo cual obliga al repuestero a estar muy atento al giro de su negocio para no descapitalizarse y también para no quedar concentrado en los repuestos de los vehículos más viejos que por lo general están en manos de clientes con menor poder adquisitivo.

–Uno de sus objetivos es integrar a los jóvenes que se incorporan al negocio repuestero.

–Es la simbiosis ideal, la dirigencia con experiencia más la juventud juntos, pueden cometer errores, pero que les dan impulso a las cosas. En la Comisión Directiva la nueva generación tiene un amplio espacio y surgen cosas. Un ejemplo: La Diplomatura en el Gerenciamiento del Negocio Repuestero que intentaremos realizar en 2018 con la Universidad Blas Pascal surgió de esta generación. Es un mundo dinámico que hay que aceptar porque la velocidad de los cambios se acelera.

–¿Qué objetivo se pondría para 2018?

–Contribuir para que se impulse la asociación obligatoria a las cámaras de todos los comercios del sector. Hay alguna conversación iniciada y ahondaremos en ello porque es la última forma de sostener a las instituciones que se dedican a la defensa de los intereses del sector. Y lo digo desde la autoridad que otorga una Cámara que funciona con sus gastos al mínimo, con eficiencia en la gestión.

(Fuente: Anuario CERAC)