¿En cuál Argentina repuestera estás vos?

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Todo lo que CERAC viene advirtiendo sobre tendencias formales e informales en la comercialización de repuestos y afines desde hace ya por lo menos ocho años, está ocurriendo en la práctica.

Habíamos alertado sobre los intentos de la industria automotriz de concentrar cada vez con mayor ahínco la venta de repuestos por canales directos. Y está ocurriendo.

También señalamos en su momento la competencia desleal que implicaba la aparición de comercializadores totalmente informales a través de Internet. Y efectivamente, ello se está produciendo cada vez con mayor intensidad.

Advertimos sobre el abrupto crecimiento de venta de repuestos en desarmaderos clandestinos que para nada están encuadrados en la Ley Nacional. Y huelgan las palabras, cada vez son más, con distribución en distintas provincias, ciudades e inclusive por barrio.
Apuntamos que esa venta clandestina se iba a direccionar masivamente en los canales

electrónicos con un escaso o nulo contralor del Estado. No hace falta ser más claros sobre cuál es la realidad. Estamos inundados de oferta electrónica, mucha de ella legal y otra parte con origen desconocido.

Sin dudas que para el control o la mitigación de estas irregularidades es fundamental el accionar del sector público a través de un conjunto de instituciones que deben funcionar correctamente.

No se trata, solamente, de cuestiones que deben perseguir la Justicia o la Policía, sino que también se requiere la confluencia de estamentos como las Legislaturas y el Congreso de la Nación.

La ley de Desarmaderos, por ejemplo, que si se quiere es de reciente sanción comparada con otras normativas que rigen en el país (nació en 2003) ya quedó vetusta en numerosos aspectos porque, por ejemplo, no contempla la dinámica del comercio electrónico de repuestos usados.

Además, al día de hoy, numerosas provincias todavía continúan si aplicar esta legislación que es básica, elemental, casi romántica: todo repuesto usado debe estar debidamente fiscalizado. ¿Qué menos se puede pedir?

Por todo esto, en un reciente trabajo elaborado para FACCERA, decíamos desde CERAC que no existe solo la Argentina repuestera visible.

Hay varias Argentinas repuesteras. Está la de los mayoristas y negocios de venta al público. Y hay otra menos visible, con varios tentáculos, que gana mercado muchas veces ante la pasividad de los repuesteros formalizados.

De tu actitud como repuestero depende que podamos ordenar todo este escenario o sucumbir en la indiferencia.