Cuarentena: caídas de facturación de hasta 75% en venta de repuestos automotor

182

 

El 60% de los comercios del sector repuestero argentino facturó en promedio en abril la mitad de lo que registró en marzo de este mismo año, aunque para la gran mayoría de los negocios la caída alcanzó hasta el 75%.

Así lo determinó un relevamiento efectuado a nivel nacional por la Federación Argentina de Cámaras de Comerciantes de Repuestos Automotor (Faccera) a la que se encuentra asociada la cordobesa CERAC para medir el impacto de la cuarentena del Covid-19 en el sector.

La entidad madre realizó una encuesta que fue respondida por 263 Comercios Mayoristas Minoristas y Mixtos de 18 Jurisdicciones: Buenos Aires, Chaco, Chubut, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe y Tucumán. Desde Córdoba se remitieron 41 respuestas.

Casi la mitad de las contestaciones al cuestionario se originaron en comercios minoristas (48,3%), el 27% fueron mayoristas y el resto de perfil mixto. Entre esas respuestas, el 58,2% corresponde a la venta de repuestos para el segmento liviano.

Cuando se produjo la habilitación nacional de la actividad al considerársela indispensable, el 89,4% de los comercios abrieron sus puertas. El resto, hasta el momento de la consulta, no lo había hecho.

Pero, en Córdoba, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y
Tucumán abrieron el 100% de sus comercios.

El 60% de los comercios facturaron en abril, la mitad de lo que venían registrando en sus cajas. Pero, el 38% declaró que su baja fue del 51 al 75%. Un nivel muy alto de pérdida de ingresos.

Para el 25,1% la facturación se derrumbó entre el 16 y el 50%. Un impresionante 22,1% tuvo caídas de ingresos superiores al 75%. El 8,37% declaró una disminución del 25% y el resto (6,46%) mencionó haber tenido una facturación mayor.

En los primeros quince días de mayo, comparados contra las dos primeras semanas de marzo, la facturación bajó a la mitad para el 45% de los negocios, y hubo una leve mejoría (es decir, menor cantidad de negocios) que tuvieron bajas de hasta el 75%. (13,3% contra 22%).

Para mejorar la facturación, los repuesteros consideraron imprescindible que existe una mayor capacidad de compra en la población. En segundo lugar ubicaron una mayor circulación de personas y finalmente, en tercer puesto, menos restricciones para atender al público.

Asimismo, para minimizar los efectos de las consecuencias de la cuarentena, los repuesteros consideran necesario que haya rebajas y diferimientos tributarios e impositivos, créditos blandos y apertura de las industrias.

Se mostraron al mismo tiempo preocupados por la situación del dólar y la rigidez de los protocolos.