Furgoneta Ford Connect

La nueva furgoneta Ford Connect, que ya está a la venta en el mercado español, nace con espíritu global. Diseñada en Europa sobre la base del anterior modelo y producida en la planta del grupo en Turquía, donde ya se hacía la generación anterior, también se fabricará en la nueva factoría del grupo en Rumanía.
Se va vender en 50 países, entre ellos Estados Unidos, donde su comercialización empezó el pasado verano y ha conseguido un inesperado éxito ya que es la primera vez que una furgoneta de este tamaño se vende en ese país. Actualmente los pedidos de los concesionarios de Estados Unidos superan las 20.000 unidades.
La actual Connect mantiene la imagen robusta y las formas cúbicas de la anterior generación pero modernizada y actualizada. El interior es totalmente nuevo, con un salpicadero bitono inspirado en el del S-Max, mientras los instrumentos y el volante con radios cromados los toma del nuevo Fiesta.

Está disponible en versiones Van y Kombi, con dos longitudes de batalla y dos alturas, con capacidades de carga que van de 2,8 a los 4,3 metros cúbicos, lo que supone cerca de una tonelada de carga útil.
La versión corta tiene una longitud total de 4,27 metros que crece 25 centímetros en la larga y casi 17 centímetros con el techo alto, lo que le dota de una capacidad de 3,7 metros cúbicos. En ambas el asiento del pasajero puede ser plegable para incrementar la capacidad de carga. La anchura de la caja es, en todas las versiones, de más de 1,2 metros, lo que facilita la colocación de un euro palet.
El motor TDCI de 1,8 litros se ofrece en tres niveles de potencias 75, 90 y 110 caballos, todos combinados con cambio manual de cinco velocidades muy agradable de uso y con la palanca situada entre las dos plazas delanteras, como en un turismo.
Las versiones de 90 y 110 caballos pueden llevar además filtro de partículas. El de 75 caballos tiene un consumo medio de 6,3 litros a los 100/km, 6,4 el de 90 y seis litros el de 110 caballos, que está equipado con turbocompresor de geometría variable, en los otros es fija, lo que le dota de una mayor potencia reduciendo además el consumo y las emisiones.
El equipamiento base lleva una puerta lateral en la versión Van y dos en la Zombi que también incluye airbag de pasajero. La terminación Trend incluye aire acondicionado, ajuste lumbar o faros antiniebla y la Sport añade volante de cuero, ESP, llantas de aleación e incluso unas bandas blancas en el capó para darle un aire racing. Entre los equipamientos están disponibles el Bluetooth, el navegador o los airbags laterales.
Los accesorios ofrecen sistemas de seguridad para la actividad profesional como mamparas que pueden aprovechar al máximo el espacio con el asiento del pasajero plegado.

Agradable de conducir, aunque un poco ruidoso el habitáculo, resulta una buena herramienta de trabajo o un vehículo para el ocio con enorme capacidad de carga. Los precios oscilan entre 16.080 y 18.180 euros la versión Van y entre 16.580 y 19.480 la versión Kombi, en ambos casos con el impuesto de matriculación correspondiente (4,75%) e IVA que los profesionales pueden compensar en su declaración trimestral.
En los próximos meses estará disponible una versión eléctrica de esta furgoneta. Se trata de una transformación que realiza la empresa británica Smith Electric Vehicles, del grupo Tanfield, que ya ha colaborado con Ford en la versión eléctrica del Transit. La adaptación incluye una batería de ión litio fosfato de 21 kw y un motor de imán permanente de 50 kw con los que el vehículo consigue una autonomía de hasta 160 km con una velocidad máxima de 113 km/h y un tiempo de recarga de entre 6 y 8 horas.
Fuente: El Mundo Es





