Frenos de disco
Wednesday, 9 de September de 2009
Parece sorprendente que los frenos de disco se estén utilizando desde el propio nacimiento del automóvil. Y sorprende más porque durante décadas la mayoría de los automovilistas y de los mecánicos, sólo conocieron a los frenos de tambor, con zapatas internas. En la actualidad, todos los automóviles traen frenos de disco, al menos en el eje delantero, aunque no han podido todavía destronar definitivamente a los tambores en el eje posterior. La historia de los discos de freno posee muchos detalles, curiosos e interesantes.
Está muy arraigada en muchas personas, la connvicción de que los frenos de disco provienen de la aviación. Nada más equivocado en lo que concierne a las primeras aplicaciones de los mismos. Sí es cierto que los sistemas de discos que podríamos llamar “modernos” y que forman parte de las instalaciones con ABS (antibloqueo), sí provienen de las aeronaves militares concebidas durante la Segunda Guerra Mundial.
Los ensayos con los frenos de disco comenzaron en Inglaterra hacia 1890.
En 1898, el norteamericano Elmer Ambrose, de Cleveland, Ohio, fabricó un automóvil eléctrico dotado de frenos de disco. El primer automóvil europeo en ser producido en serie con frenos de disco patentados fue el Lanchester de 1902. El automóvil llevaba el mismo nombre que el de su creador y tenía un motor de 18 HP. Era producido en una fábrica de Birmingham, y si bien el vehículo funcionaba satisfactoriamente, los frenos de disco presentaban problemas que no podían solucionarse porque faltaban los materiales necesarios.
Freno de disco de última generación, de diseño Brembo de Italia, para ser aplicado a modelos súper deportivos. El disco de acero tiene ventilación radial y axial, con múltiples perforaciones.







