Cadillac CTS-V Coupé

Toda la parte delantera, hasta el pilar A, es compartida con en CTS-V Sedan, sin embargo a partir del pilar A hacia atrás es un auto completamente diferente. Sus paneles laterales son muy simples y planos, ayudándolo a conseguir una imagen de solidez y suavidad.
La parte trasera es interesante, porque integra los tubos de escapes dobles en la parte central del parachoques y además diseñaron la luz de freno central sobre la compuerta del maletero, la cual cumple una doble función gracias a su diseño tipo alerón/spoiler.

Tanto los faros delanteros como los posteriores siguen siendo verticales, manteniendo esta característica clásica de la marca. La parrilla delantera es tipo malla, para permitir un flujo mayor de aire fresco para poder enfriar el motor, los frenos y el resto de componentes mecánicos.
El CTS-V Coupe carga un motor V8 supercargado de 556 caballos de potencia y 551 libras pie de torsión. Este es capaz de acelerar de 0 a 60 millas por hora en 3.9 segundos.

Para detener a esta bestia Brembo desarrollo un sistema de frenos especial con discos ventilados y perforados a las cuatro ruedas. La diferencia con estos frenos es que han empleado acero y aleación de aluminio para reducir el peso y para enfriarlos más rápido (el aluminio es un gran conductor de temperatura).

La transmisión manual trabaja bastante bien, no encontramos ninguna dificultad para encontrar la pequeña palanca y para engranar en la marcha deseada. El embrague es un poco duro pero no lo suficiente como para no recomendarlo para uso diario.

La transmisión automática no se encuentra a la altura del resto del vehículo. Elegimos todas las opciones electrónicas deportivas, desactivamos los sistemas de seguridad y seleccionamos el cambio secuencial (operado a través de botones detrás del volante). Sin embargo, hubo momentos en que la transmisión no cumplía con las indicaciones. Estoy seguro que esta reacción (o falta de ella) fue una programación hecha para proteger el vehículo, pero pienso que una transmisión secuencial de doble embrague seria un talento que agregaría valor considerable a la línea V de Cadillac.

El sofisticado sistema de suspensión “Magnetic Ride Control” es un atributo que no podemos dejar de mencionar. Este sistema toma lectura de la pista con una frecuencia de 1,000 veces por segundo y al mismo tiempo monitorea el comportamiento de la columna de dirección y el acelerador para poder ajustarla de acuerdo a la necesidad del auto y el piloto. La elección de los neumáticos Michelin Pilot Sport-2 fue un gol, ya que a pesar de que son una de las llantas más caras en el mercado estas, “valen lo que cuestan”.
Fuente: Terra Autos






