
El Škoda Yeti es un todocamino algo más corto que un Nissan Qashqai, que sobresale por sus buenas cualidades dinámicas y por la calidad con la que está realizado. La versión que hemos probado, que tiene el motor Diesel de 140 CV y tracción total, está en venta desde 25.650 euros. El Yeti más barato cuesta poco más de 17.000 euros.
Hay otros modelos parecidos que cuestan menos (como un Suzuki SX4, un Fiat Sedici o un Hyundai Tucson). Un Nissan Qashqai, un Ford Kuga, un Toyota RAV4 o un SEAT Altea Freetrack tienen un precio similar al Yeti. Sólo son claramente más costosos un Land Rover Freelander, un Volkswagen Tiguan o un BMW X1.

Por sus cualidades dinámicas, es más parecido al Kuga que al Qashqai. En general, por lo bien que reacciona, se parece más a un turismo que a algunos todocaminos (como el Qashqai o el Opel Antara).
Con el motor de 140 CV no es un coche rápido. Tiene una capacidad de aceleración normal, una respuesta poco enérgica al presionar el acelerador y poca fuerza para mantener la velocidad en los repechos o para ganarla cuando se circula a una velocidad de unos 120 km/h. Esta versión no gasta mucho si se conduce con suavidad y a una velocidad constante.
No es recomendable circular por campo con el Yeti, más allá de pistas en buen estado y no muy deslizantes. Aunque la carrocería va protegida, tiene un control de descenso de pendientes y la distancia libre al suelo es superior a la normal en turismos, los neumáticos no son adecuados para circular por zonas complicadas o deslizantes (como con barro abundante).
El interior llama a atención por la calidad de los materiales empleados y el ajuste de las diferentes piezas. Es muy espacioso para cuatro ocupantes, pero un quinto viajaría muy incómodo ya que la anchura trasera es más bien escasa.

Puede elegirse con dos motores de gasolina (un 1,2 l TSI de 105 CV y un 1,8 l TSI de 160 CV) y tres Diesel (un 2,0 l TDI con diversas potencias: 110, 140 y 170 CV). Todas las versiones llevan cambio manual de seis velocidades.
Fuente: Yahoo Cars.