
A principios de abril, se publicó en este suplemento la cobertura del lanzamiento mundial del Kia Soul, un modelo que la semana que viene se estará presentando en nuestro mercado. En ese momento se destacó la búsqueda de la marca coreana para ofrecer un modelo, distinto, vanguardista, y que no se lo asocie con ningún otro vehículo existente en el mercado. Con el Mohave, el nuevo 4×4 grande de Kia, sucede algo parecido, ya que entra en un mundo de usuarios exigentes en el que no se puede fallar.
Este modelo, que fue bautizado con el nombre de un desierto de los Estados Unidos, tiene una longitud de casi cinco metros y una altura superior a 1,70 metro. Estas dimensiones, sumadas a su motor V6 de 275 caballos y su doble tracción con opción de alta y baja, lo convierten en un verdadero tanque.

Pero más allá de su fortaleza, la verdadera sorpresa la encontramos en el interior. Con una capacidad para transportar hasta siete pasajeros, el Mohave es la mejor muestra en nuestro mercado de la calidad que puede tener un Kia en su interior. Hay que ser claros, si bien no llega a tener el nivel de materiales que se ven en un vehículo 4×4 de una marca premium (como Audi, BMW, Mercedes-Benz o Land Rover), no tiene nada que envidiarle a cualquier otro modelo de su tamaño y características. La terminación es muy prolija y la presentación está muy bien cuidada. Tapizado de cuero, apliques símil aluminio y plásticos inyectados, agradables a la vista y al tacto, son los elementos que dominan el interior. Otros indicadores de calidad que se perciben son: el sonido que produce el cierre de la gran cantidad de gavetas y portaobjetos y la firmeza con la que giran todas sus perillas.
El nivel de equipamiento también es superlativo. Empecemos por los más destacados de confort: climatizador electrónico con comando independiente para los pasajeros de la segunda plaza de asientos, regulación eléctrica para las butacas delanteras (la del conductor, con memorias), para la altura y la profundidad del volante y para el alcance de la pedalera y entrada auxiliar y puerto USB para conectar un reproductor de MP3 o un pen-drive. También cuenta con una cámara que se activa al conectar la marcha atrás, cuya imagen se visualiza en una parte del espejo retrovisor. Los elementos de seguridad también son numerosos y destacados: frenos ABS, control de estabilidad, airbag para conductor y pasajero y airbag tipo cortina para las tres filas de asientos (con despliegue automático en caso de vuelco). La única crítica que merece en materia de seguridad, son los cinturones de seguridad de dos puntos para la plaza central de la segunda fila de asientos y para las de la tercera fila.
Un detalle particular que incluye el Mohave es un servicio de la empresa Lo Jack. Se trata del Power Assist, el cual permite con un operador que asistirá al conductor en lo que necesite: averiguar el estado del tránsito, el pronóstico del tiempo, reservar una mesa en un restaurante, hacer una compra telefónica u obtener cualquier tipo de información. La comunicación se realiza al pulsar un botón disimulado en la consola central. Este servicio será gratis durante un año.
El confort de marcha es otro punto alto del Mohave. La robustez de su estructura y la serenidad con la que funciona el conjunto motor y caja hacen que cualquier viaje sea cómodo. Además, el sistema de suspensión cuenta con un control neumático que permite mantener siempre la misma altura del vehículo, sin importar la carga o el número de pasajeros. Esto beneficia mucho a la estabilidad y al confort. El control de la altura del eje trasero se puede realizar en modo manual o automático.
El Kia Mohave tiene todo para pelearle a cualquiera de los 4×4 grandes que se venden en nuestro mercado. Pero también cuenta con dos atractivos difíciles de igualar. El primero es su precio, de 58.300 dólares. Y el otro es la garantía: 5 años sin límite de kilometraje.

Fuente: Clarín